
La
ACPDC reúne a la mayoría de las compañías profesionales de danza de Cataluña en un
claro impulso por dar una entidad colectiva y una proyección exterior a un colectivo de creadores
que desde los años setenta y ochenta han representado en gran medida la innovación no sólo en el
lenguaje del movimiento, sino también -y como contaminación de la explosión creativa- en buena
parte de la creación teatral, además de apoyar e incentivar la creación musical y audiovisual.
Es un reflejo también de la necesidad de establecer puentes de colaboración entre las
diferentes compañías de danza, acercando sus necesidades creativas y empresariales.